Hoy al visitar una casa donde practicamente vivi mi universidad. Me vinieron tantos buenos recuerdos, tantas tardes, mañanas y noches en esas paredes, con esas personas.
Las niñas ya crecieron, se han agredado paredes, han desaparecido otras tantas, pero se siente casi igual, faltan cosas, hay cosas nuevas, pero se huele igual.
Es un agradecimiento a mi mente, que a pesar de que ha cambiado, sigue sintiendose igual, gracias por no cambiar.
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